“Qué mesa de cultivo compro?” Cuando nos planteamos empezar un huerto urbano, esta es seguramente la primera pregunta que nos hacemos. Hoy en día podemos encontrar diferentes medidas y materiales de mesas de cultivo. Hay mesas de acero galvanizado, de acero inoxidable, de madera, de PVC; de pintadas y sin pintar; con ruedas y sin ruedas; con niveladores y sin niveladores, etc. ¡Ya veis que la oferta es grande!

Cuidar del huerto es una actividad física de la que gozarás al aire libre, muy beneficiosa para la salud siempre que no estés trabajando en una mala posición, claro. Cuanto más elevado sea el sitio donde trabajaremos, ¡mejor para nuestra espalda y rodillas! La verdad es que la mesa de cultivo es una solución cómoda y práctica a la hora de trabajar en el huerto urbano, ya que, no tendrás que agacharte, y esto la hace también ideal para gente mayor o personas con dificultades físicas. Será lo más parecido a tener un huerto en el campo, ¡ya que en un solo espacio podrás plantar y sembrar todo tipo de hortalizas!

Primero de todo, tendremos que saber el espacio del que disponemos y del tiempo que queremos dedicar a cuidar de nuestro huerto urbano a la hora de escoger la medida de la mesa de cultivo.

Características de los materiales

Mesa de cultivo de madera: nos dará un aspecto rústico y cálido. Suelen llear un tratamiento que las hace resistentes a la intemperie. Aun así, conviene hacer un tratamiento de mantenimiento con un vernís o cera protectora para mantener la impermeabilidad, una vez al año a poder ser. La madera es un buen aislante térmico, por lo que las raíces no sufrirán.

Mesa de cultivo de acero galvanizado o inoxidable: nos dará un aspecto más moderno y queda ideal sobre todo en un suelo de madera. Nos aseguraremos una larga durabilidad y no le tendremos que hacer ningún tipo de tratamiento. Encontraremos también mesas pintadas, que son más resistentes y están mejor acabadas, lo que las hace más atractivas. Las mesas en acero inoxidable son mucho más caras que las de acero galvanizado.

Mesa de cultivo en PVC: Una de las ventajas de escoger una mesa de cultivo de plástico es el bajo precio y lo ligera que es. No necesita  ningún tipo de mantenimento, pero tampoco nos durará como una mesa de madera o de metal, ya que es un material que se calienta fácilmente con el sol y que se daña más rápidamente.

Profundidad

Las mesas de cultivo suelen tener una profundidad entre 20 y 28 cm y, aun que no lo parezca, con eso tendremos bastante para que las plantas se hagan bien grandes. El secreto está en tener un buen sustrato; humus de lombriz, que aportará a nuestras plantas todas las vitaminas necesarias, y la fibra de coco, para que las raíces se desarrollen perfectamente, tanto en profundidad como en los laterales.

Qué plantar y dónde

En una mesa de cultivo podemos plantar prácticamente de todo, eso sí, algunas hortalizas como es el caso de las coles, los pepinos, las tomateras… ocuparán mucho espacio y tardan unos meses hasta poderse recoger (ciclo largo). Por lo tanto, yo os aconsejo que si tenéis la posibilidad y el espacio plantéis las hortalizas más grandes y de ciclo largo en jardineras y dejéis la mesa de cultivo para plantar solo las verduras de hoja o raíz, que suelen ser de ciclo corto, como las lechugas, las espinacas, las cebollas, los puerros… Una de las ventajas de organizar el huerto de esta manera es que si plantmos las plantas trepadoras como las tomateras, los pepinos, las habas, o los garbanzos, o de mata alta, como el pimiento o los calabacines, en jardineras no tendremos que agacharnos tanto como si plantamos las de mata baja, como lechugas o rabanillos ¡y nuestra espalda seguro que lo agradecerá!