En un huerto urbano no deberían de faltar los frutales, y es que seguir el crecimiento de un árbol que tu mismo has plantado es una de las experiencias que nadie debería dejar de vivir. Aún que tengas un espacio pequeño en tu patio o terraza hay muchos árboles que crecen perfectamente en macetas. Sigue estos pequeños consejos y ¡tú también podrás gozar del placer de saborear tus propios frutos!

Os aconsejo que escojáis árboles de raíz desnuda, aquellos que tienen la raíz protegida solamente con un saco porque serán los que se adaptarán mejor al transplante y difícilmente presentarán problemas de crecimiento. Entiendo que los frutales que encontraréis en macetas y que ya tendrán alguna fruta os harán mucha gracia pero posiblemente tendrán dificultades para adaptarse. Un frutal es una buena inversión para el futuro, aún que tarde un poco en llegar a la plenitud productiva, ¡os aseguro que la espera valdrá mucho mucho la pena!

Una nutrición equilibrada y una correcta poda reforzarán la salud y la resistencia del árbol. Un riego constante, una tierra rica en humus y siempre acolchada con cortezas o restos de poda para mantener la humedad del sustrato contribuirá a un crecimiento sano, y si además plantáis al pie del árbol una planta que pueda ahuyentar los parásitos ¡ya tenéis mucho a vuestro favor! Las infusiones o caldos de fabricación propia como el de cola de caballo nos ayudarán a prevenir todo tipo de enfermedades fungicidas.

MANZANO
Necesitaremos:
– manzano preferiblemente de raíz desnuda
– maceta de al menos 40 cm de diámetro y profundidad
– tierra volcánica
– un segundo árbol que se encargue de la polinización
Lugar: colocaremos el manzano en un sitio soleado y resguardado del frío
Técnicas de cultivo:
– mantendremos el árbol bien regado cuando el tiempo sea seco y cuando la fruta empiece a crecer
– un buen acolchado ayudará a retener la humedad
– en primavera lo abonaremos en la superficie con estiércol de granja bien maduro

PERAL
Necesitaremos:
– peral preferiblemente de raíz desnuda
– maceta de al menos 40 cm de diámetro y profundidad
– tierra volcánica
– humus y fibra de coco
– un árbol que se encargue de polinizar o escoger una variedad autofértil
Sitio: colocaremos el peral en un sitio soleado y resguardado del frío
Técnicas de cultivo:
– lo podaremos cada año en invierno y en verano
– lo abonaremos una vez a la semana durante la temporada de crecimiento de la fruta con un fertilizante líquido ecológico

HIGUERA
Necesitaremos:
– higuera preferiblemente de raíz desnuda
– maceta de al menos 30 cm de diámetro y profundidad
– tierra volcánica
– humus y fibra de coco
Lugar: colocaremos la higuera contra el muro más cálido y soleado que tengas para maximizar el calor y la luz que recibirá
Técnicas de cultivo:
– la mantendremos bien regada de manera que el sustrato nunca se seque
– en verano le pondremos fertilizante líquido ecológico cada semana
– en las zonas de clima frío aislaremos la planta de las posibles heladas
– en verano le podaremos las puntas de los brotes que salen a los extremos de todas las ramas nuevas dejando 5 hojas por rama

CEREZO
Necesitaremos:
– cerezo preferiblemente de raíz desnuda
– maceta de al menos 60 cm de diámetro
– tierra volcánica
– humus i fibra de coco
Sitio: colocaremos el cerezo a pleno sol
Técnicas de cultivo:
– plantaremos a finales de otoño
– regaremos abundantemente una vez transplantado porque sus raíces superficiales no se sequen
– protegeremos las flores de las heladas con una lona anti hielo y durante el día la quitaremos para dejar que las abejas las politicen
– abonaremos con un fertilizante líquido ecológico durante la primavera
– lo podaremos cada año, ya que hace los frutos en las ramas de un año

MELOCOTONERO
Necesitaremos:
– melocotonero preferiblemente de raíz desnuda
– maceta de al menos 20 cm de diámetro
– tierra volcánica
– humus y fibra de coco
-Sitio: colocaremos el melocotonero contra una pared cálida, soleada y resguardada
Técnicas de cultivo:
– plantaremos el melocotonero en otoño
– lo trasplantaremos cada dos años en una maceta más grande hasta llegar a una maceta final de 40-45 cm de diámetro
– cuando empiece a florecer le pondremos un abono líquido ecológico cada dos semana y lo regaremos regularmente
– daremos a los frutos espacio para crecer dándole un espacio de 5 cm entre ramas
– lo podaremos cada año, ya que hace los frutos en las ramas de un año

CIRUELO
Necesitaremos:
– ciruelo preferiblemente de raíz desnuda
– maceta de al menos 60 cm de diámetro con muchos agujeritos de drenaje
– tierra volcánica
-humus y fibra de coco
Sitio: Colocaremos el ciruelo en un sitio cálido y soleado
Técnicas de cultivo:
– plantaremos el ciruelo a mediados de otoño
– regaremos regularmente, ya que los ciruelos necesitan mucha agua
– daremos a los frutos espacio para crecer dejando un espacio de 7,5 cm entre ramas
– acolcharemos cada primavera con estiércol maduro
– en primavera lo cubriremos con una lona anti hielo y durante el día la quitaremos para dejar a las abejas que las polinicen

PARRA
Necesitaremos:
– parra preferiblemente de raíz desnuda
– maceta de 40 cm de diámetro y 40 cm de profundidad como mínimo
– tierra volcánica
– humus y fibra de coco
– tutor y cordel
Lugar: Colocaremos la parra en el sitio más cálido y soleado de nuestro patio o terraza
Técnicas de cultivo:
– plantaremos entre finales de otoño y principios de primavera
– guiaremos las plantas con los tutores de bambú y ataremos las ramas con un cordel
– abonaremos cuando aparezcan los pequeños racimos con abono líquido ecológico cada semana
– regaremos abundantemente durante los periodos secos y sobretodo el primer año después de plantar
– renovaremos los 15 primeros centímetros de sustrato cada primavera
– podaremos a principios del invierno cortando todos los brotes nuevos hasta dejar una o dos yemas para conseguir un crecimiento compacto
– quitaremos las hojas que tapen los frutos para que el sol pueda llegar hasta las uvas y estas puedan madurar

FRAMBUESO
Necesitaremos:
– 3 o 4 tallos de frambueso
– maceta de 40 cm de diámetro y mínimo de 45 cm de profundidad
– tierra volcánica
– humus y fibra de coco
– cañas de bambú y cordel
– cubo con agua
Lugar: Colocaremos la planta en un sitio soleado y resguardado
Técnicas de cultivo:
– plantaremos a mediado de otoño
– antes de plantarlo pondremos las raíces en un baño de agua y materia orgánica durante 2 horas para hidratarlas y reducir el choque del transplante
– acolcharemos las plantas para mantener la humedad
– guiaremos las plantas con los tutores de bambú y ataremos las ramas con un cordel
– al inicio de la primavera aumentaremos el riego para favorecer las floraciones
– abonaremos a la primavera
– podaremos la planta una vez recogidos los frutos

ARÁNDANO
Necesitaremos:
– arándano
– maceta de 30 cm de diámetro
– tierra volcánica
– humus y fibra de coco
– cañas de bambú y cordel
Sitio: colocaremos la planta en un sitio soleado y resguardado
Técnicas de cultivo:
– plantaremos en otoño o a principios de primavera
– acolcharemos la planta con materiales ácidos como corteza o pinaza para mantener la humedad
– al inicio del invierno podaremos y aclararemos, dejando algunas ramas de uno y dos años que es donde florecen y fructifican
– a la primavera taparemos las flores para protegerlas de las heladas
– al empezar la primavera aumentaremos el riego para favorecer las floraciones
– mantendremos las plantas bien regadas y abonadas durante el verano
– cada dos años transplantaremos la planta a una maceta más grande hasta llegar a una maceta final de 50cm como mínimo y le cambiaremos la tierra cada dos o tres años
– no la podaremos hasta los dos años

Si tenéis una cosecha bien generosa, podéis dejar los pequeños frutos en las ramas que además de hacer bonito será también una fuente de alimento para diversas especies de pájaros como los mirlos, currucas, zorzales o petirrojos, que os vendrán a visitar a vuestro huerto urbano!