Si te encantan los calabacines pero tienes una terraza o balcón no te preocupes porque son muy fáciles de cultivar en jardineras o macetas.

¿Qué es un calabacín?

Aunque la piel verde le da un aspecto vegetal, los calabacines son técnicamente una fruta, esto es debido al hecho que provienen de una flor y crecen de una flor que florece debajo las hojas. Los calabacines pertenecen a la família de las cucurbitacias juntamente con las calabazas, pepinos y melones. Es una planta tupida, mientras que muchas cucurbitacias son trepaderas, y esto las hace perfectas para poder crecer en macetas o jardineras en pequeños huertos urbanos. La planta de calabacín es moneica, esto quiere decir que solamente con una planta tendrias bastante, ya que se pueden autopolinizar porque tiene flores hembras y flores machos.

¡A plantar!

Plantaremos la planta de calabacín en una maceta de mínimo 35 cm de diámetro por 35 cm de profundidad. Necesita tierra rica en materia orgánica. Crecerá mejor en una tierra ligeramente ácida, podemos añadir hojas de pino y un mulching de corteza
de pino que nos ayudará a la vez a mantener la tierra húmeda y evitará las malas hierbas. Nos aseguraremos de que tenga un buen drenaje, si no es así siempre podremos corregirlo añadiendo un poco de arena. Colocaremos las plantas de calabacín en el sitio más soleado, como mínimo necesita 6 horas de sol pero lo ideal seria entre 8 y 10 horas. Si recojemos los frutos cuando son pequeños la planta producirá más.

El riego

El calabacín necesita bastante agua para crecer. Nos aseguraremos de que la tierra esté siempre húmeda pero no mojada. En los meses de verano posiblemente tendremos que regar dos veces al día.

La siembra

Si queremos sembrar tenemos dos opciones: la primera seria sembrar a finales de marzo dentro de casa y cuando llegue el buen tiempo (minima de 14 grados) hacia mediados de abril plantar el calabacín en la maceta definitiva. La segunda opción sería sembrar directamente en la maceta final colocando 3 semillas en el centro de la maceta y dejar solamente la plantula más fuerte.

La polinización

Para que la planta de calabacín empiece a dar frutos será muy importante la visita de abejas y de otros insectos polinizadores. Si ves que la planta no te da frutos siempre la podrás polinizar tu mismo con un pincel. Escoge una flor masculina que la reconocerás porque tiene el tallo más largo que la hembra. Quita el polen del estambre de la flor masculina y ponlo dentro de la flor hembra.

Las plagas

Es una planta con la cual he tenido pocos problemas de plagas. El problema principal con el que me he encontrado es el polvo blanco sobre las hojas, que es una enfermedad funguica que se desarrolla en condiciones húmedas. Este problema suele pasar hacia finales de verano y es cuando la producción de frutos está de bajada. Hay algunos remedios interesantes para evitarlo como rociar sobre las hojas un poco de leche o levadura en polvo, estos abajan el pH de la superfície de la hoja y esto a los hongos no les gusta nada.

Curiosidades

Los calabacines son uno de los cultivos más antiguos de los que tenemos evidéncia. Se encontraron semillas y peladuras que datan del 5500 aC en una escavación arqueológica en las cuevas de Ocampo, Mexico.
Las flores de calabacín son deliciosas. Es casi imposible encontrarlas, ya que se tienen que comer recién cosechadas. Están buenísimas rellenas de queso y rebozadas.
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